Este tema es delicado y difícil de manejar para todos los involucrados, pues Roberto corre el riesgo de perder a su hijo reconocido, Eduardo busca reconocer a su hijo biológico tras haberse ausentado por tanto tiempo sin justificación, Robertito pasará por un proceso de conflicto al confundirse sobre quién es realmente su padre, si la persona que lo ha cuidado todo este tiempo o el que le dio la vida.
Ante esto, la prioridad será proteger el interés superior del
niño; sin embargo, el niño no puede reclamar contra la filiación de Roberto
hasta la mayoría de edad a menos que existan evidencias de prejuicio al
infante; conservando la filiación Roberto, sería un caso muy difícil el
permitir que el infante conviva con Eduardo que prácticamente es un
desconocido, por lo que mi solución consistiría en denegar todo derecho filiar
a Eduardo con respecto a Robertito.
No hay comentarios:
Publicar un comentario